On Translation: La mesa de negociación I

Título de la serie
Tipología del proyecto
Formato / Técnica del proyecto
Obra
Insert
No
Lugar de realización
Año 1
1998
Imagen identificativa
Descripción / Sinopsis

Mesa circular de grandes dimensiones compuesta de doce módulos con patas de diferente longitud y torneado. La mesa se nivela mediante pilas de libros que actúan como cuña para equilibrarla. Estos ejemplares amontonados, cuyos lomos dejan ver un alud de títulos y nombres de autores en tipografías diversas, aluden irónicamente a las luchas en el seno del mercado de las telecomunicaciones. La superficie de la mesa está cubierta por doce mapas iluminados que remiten a diversas representaciones de la distribución de riquezas entre países.

 

Notas sobre On Translation: La Mesa de Negociación.

Parte de la serie On Translation, la Mesa de Negociación, se relaciona con dos trabajos anteriores The Board Room (1987) y On Translation: La Table (maqueta realizada en Nimes en Mayo de 1998). La mesa dentro de un espacio institucional o corporativo tiene una carga y que condiciona la relación entre espacio privado (misterioso, no accesible, a veces impenetrable, de decisión…) y el espacio público; precisamente el espacio como resultado de esas decisiones más o menos secretas, filtradas y algunas veces manipuladas por los medios de comunicación.

Durante el verano de 1997, estudiando la propuesta de proyecto de exposición en la Fundación Arte y Tecnología, hoy fundación Telefónica, percibí la situación establecida en el país – y que seguía a través de los diferentes medios, la prensa y más concretamente la radio- a partir de las decisiones económicas y políticas que envolvían al mundo de las telecomunicaciones, sus diversas opciones, plataformas… y ramificaciones.

Me pareció una parte representativa del mundo de los “mecanismos invisibles” y pensé en aceptar la propuesta de presentación de diferentes proyectos con la condición de realizar un trabajo específico ligado a la serie On Translation y que de alguna forma se relacionase con el debate establecido, no en un sentido literal sino ampliamente generalizable a esos lugares comunes de decisión y poder en que los entresijos público y privado se confunden la mayoría de las veces.

Aceptando la propuesta de muestra en el edificio de Telefónica como lugar “in situ” ligado a esa situación, no podía evitar sino, al contrario, confrontar mi trabajo – en los anteriores trabajos ha existido una preocupación por ese “paisaje mediático” y sus mecanismos –tratando de construir una metáfora sobre la traducción e interpretación de la realidad a partir de intereses y relaciones político-económicas a partir del mundo de las telecomunicaciones.

On Translation: La Mesa de Negociacion  se gestó conceptualmente entre el verano de 1997 y mayo de 1998, y la selección de ubicación del trabajo, un espacio normalmente no utilizado para exposiciones temporales, en diciembre de 1997.

Una mesa híbrida compuesta de elementos mobiliarios diferentes y dimensiones diversas que se arman y nivela a través de la información generada en/por los diferentes ámbitos de la interpretación (libros) y su representación (mapas). Una dimensión en relación al espacio y su percepción.

Después, trabajando en el proyecto en julio de 1998, la negociación se efectúo. Las partes que se enfrentaban- ambas con representación activa en el mundo cultural y el editorial más concretamente- llegan al pacto. Evidentemente un pacto económico que sobrepasa cualquier expectativa política.

Una nueva cartografía  (fragmentada), resultado y representación de ejes geopolíticos y económicos.

Proyecto específico, no necesariamente “site specific”, incluso no diría “time specific”, la metáfora se mantiene y se extiende a la realidad del mundo en que vivimos, donde los factores públicos y privados cada vez se mezclan más y crean una realidad de velocidad, vértigo, caos y “ruido” –que los medios alimentan y en ciertos casos provocan- y en que la “audiencia” es simple espectadora pasiva aunque directamente tenga intereses activos.

Muntadas, 5 Agosto 1998.